Enmascarando la fe

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Por: Elinnette Quiñones Rivera

LUNES 8 de octubre de 2018

Sin que lo sepas te bautizan, hacen una gran fiesta, y desde ese momento eres un niño o niña “libre de todo mal”. Luego te envían al catecismo. Pero, ¿qué pasa cuando tus padres te obligan a ir al lugar donde la persona que te enseña de amor al prógimo también te hace el peor de los daños?

Los escándalos que rodean la iglesia católica siguen siendo un misterio. Durante años, las arquidiósesis, los obispos y Papas han tenido que pedir perdón públicamente por errores graves de su pasado.

Juicios sumarísticos, quemas en la hoguera de supuestas brujas, arrestos domisiliarios, la barbarie de Las Cruzadas, asesinatos o inquisición de científicos como Galileo Galilei y hace unos años se han visto obligados a declrarar “sumos arrepentimientos” en más de una ocación por casos de abusos sexuales tanto como por el encubrimiento de los mismos.

Hace unas semanas el Papa Francisco, pidió perdón públicamente tras 30 años de encubrimiento de violaciones sexuales por parte de sacerdotes que lideran en diferentes países. Pero… ¿30 años? Si hace más de 50 años que Catherine Cesnik, una monja y profesora de lenguas en un colegio de niñas en Baltimore, Maryland, Estados Unidos, fue asesinada misteriosamente cuando aparentemente planeaba exponer al sacerdote y director de la escuela donde más de 100 estudiantes declararon ante un jurado del Estado haber sido abusadas sexualmente por parte del padre Maskell. Claro, tampoco debemos pasar por alto el famoso caso de Spotlight en Boston, Massachusetts o los cientos de fetos encontrados en un viejo convento de Irlanda.

¿Cuánto poder sigue teniendo la Iglesia Católica en pleno siglo 21? ¿Cuántos casos más saldran a la luz con el pasar de los años?

No han sido 30, 40 ni 50 años atras. Han ido creando bestias incontrolables he inhumanas a travéz de los siglos. Tiempo que no ha podido recuperarse. Familias, infantes, mujeres y hombres a los que nunca se les escuchó ni se les hizo justicia.

El perdón público o la justicia eclesiástica no serán suficientes. Millones de personas alrededor del mundo han sido víctimas sin compensación alguna. Sin nadie que les devuelvuelva la fé más importante, en si mismos.

“Si eres un niño pobre, de una familia pobre, y un cura te presta atención, te sientes muy especial. ¿Cómo le dices que no a dios?”

– Spotlight/Film

 

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43 días después de Maria

Qué diificil se les ha hecho  a muchos pensar en un renacer lleno de mejorías para el País, cuando el panorama que se observa al salir de nuestros hogares acaba con el poco optimismo que quedaba. A diario, me siento con un café en mano, ¡claro!, agradecida de poder hacerlo, a pensar el los “reales damnificados” que lo perdieron todo. Yo, como estudiante de periodismo y dedicada a investigar a fondo los asuntos más importantes del país, sobretdo cuando de necesidades urgentes de la ciudadanía se trata, me gustaría tener un tiempo predeterminado para ser parte de a los que yo he decidido llamar “los buenos”, esos que se han dedicado a llegar a los sitios mas afectados de la isla y que han sido la voz, la salvación y la esperanza de los mas necesitados. Pero yo, como una mas que ha sufrido las concecuencias de lo ocurrido he tendio que abstenerme a  ser estudiante y trabajar a tiempo parcial para ayudar a mi familia. Todos, de una forma u otra hemos sido afectados, unos mas que otros, pero compartimos el mismo sentimiento de angustia. Cabe destacar que después de la catástrofe que nos dejó sin servicios de energía eléctrica, agua potable e inmensas filas para ser parte de la supervivencia ante la situación, no todo a sido del color de las tinieblas que se apodera de nuestros alrededores al caer la noche. Aunque se perdió gran parte de lo material y la depresión y frustración de sentirse impotente se ha ido incrementando en nuestro diario vivir, las circunstancias han hecho que podamos sacarle el lado positivo a cada cosa que ha pasado desde Maria. En qué lugar del mundo y ante una situación tan complicada se ven unos pleneros tocando mientras se hace una  fila para comprar hielo, o en qué lugar del mundo ves como todos se unen sin conocerse para repartir alimentos y artículos de primera necesidad en los  rincones de cada pueblo. Como es que todos nos hemos convertido en primos al hablarnos como si nos conocieramos de pequeños mientras hacemos la fila en la gasolinera. Definitivamente la ONU no se equivocó cuando en el 2012 nos dieron el puesto #15 entre los países mas felices del mundo. Después de todo somos un pueblo que no eligió pasar por lo que hoy, tampoco es merecido. Si después de la tormenta viene la calma, estoy segura que asi será.

Bienvendios y Bienvenidas:

Este es el extracto de la entrada.

Soy estudiante de periodismo y relaciones públicas de la Universidad del Sagrado Corazón en Puerto Rico y aspirante a ser uno de los voceros de los ciudadanos del País. El principal objetivo de haber creado este espacio virtual, el cual me servirá de desahogos, análisis y opiniones, sin dejar de ser  imparcial, es llevar información de interés público a todo aquel que decida entrar a leerme. Elegí la palabra cosmos como sinónimo del universo en el que vivimos a diario. En resúmen, no quiero identificar mi website con un estilo en específico, sino todo lo contrario, enrriquecerlo con diversos temas para educarnos e informarnos recíprocamente.